Cada año mueren más de 1000 niños en accidentes de tráfico en las carreteras europeas. Aproximadamente la mitad de los niños que fallecieron viajaban en un vehículo. Euro NCAP alienta a los fabricantes de vehículos a asumir la responsabilidad en cuanto a la protección de los niños y a proporcionar el equipamiento adecuado para la instalación de asientos de seguridad para niños (CRS). La evaluación de la protección de ocupantes infantiles abarca tres aspectos importantes:
Para evaluar la protección que se ofrece a bebés y niños pequeños, Euro NCAP coloca dummies infantiles en los CRS durante los ensayos de choque frontal y lateral. La primera parte de la puntuación del vehículo se basa en la protección que ofrecen el CRS y el vehículo durante estos ensayos.
En las situaciones cotidianas, los errores de instalación pueden reducir radicalmente la efectividad del CRS. El uso incorrecto de los asientos de seguridad para niños puede atribuirse a errores del usuario o a incompatibilidades entre tales asientos y el vehículo. Para abordar el problema del uso incorrecto debido a incompatibilidades, Euro NCAP lleva a cabo una comprobación de la instalación de tales asientos. Esto representa la segunda parte de la puntuación del vehículo.
Por último, ISOFIX constituye el método más seguro para fijar los asientos de seguridad para niños al coche. Euro NCAP promueve la instalación de soportes ISOFIX junto con otras características de los vehículos para que los niños puedan viajar de forma segura. La parte final de la puntuación del vehículo se basa en estas condiciones.
Los vehículos con una buena calificación general deben lograr una alta calificación en protección de ocupantes infantiles. En el caso de vehículos con una capacidad limitada para transportar niños (por ejemplo, los vehículos de dos plazas), se realiza una evaluación reducida.